A: Aníbal Acevedo Vilá
Gobernador
de Puerto Rico
Rafael Aragunde Torres
Secretario del
Departamento de Educación
La educación pública,
gratuita y de excelencia es una de las principales preocupaciones de
cualquier ciudadano responsable. Por ello, me dirijo a ustedes,
Aníbal Acevedo Vilá, gobernador de Puerto Rico, y
Rafael Aragunde Torres, secretario del Departamento de Educación,
para solicitarles que cumplan con su función ministerial y
negocien el convenio colectivo con la Federación de Maestros
de Puerto Rico. El país espera ansioso la solución de
un conflicto donde está en juego la educación de
nuestros niños y jóvenes.
Las propuestas que hace la Federación
no solo son justas y razonables, sino que persiguen mejorar la
calidad de la educación de nuestro país. Hacerle
justicia salarial y laboral al profesorado, además de
compensar su trabajo, entrega y sacrificio, demostraría que
para este gobierno la educación es importante.
Reducir la cantidad de estudiantes por
grupo facilitaría el aprendizaje de nuestros estudiantes.
Garantizar equipo básico en las escuelas y material didáctico
en los salones es requisito indispensable para llevar a cabo las
tareas docentes. Asegurar plazas para maestros de materias que
complementen la oferta curricular, como Educación Física,
Salud o Bellas Artes, enriquecería el futuro de la educación puertorriqueña.
Que cada escuela cuente con una
biblioteca en funciones es lo mínimo que deberíamos
brindarles a nuestros estudiantes para que su desempeño
académico sea de provecho. Que las regiones escolares tengan
maestros sustitutos para cubrir ausencias evitaría
interrupciones en la enseñanza. Disponer de sicólogos y
trabajadores sociales en las escuelas ofrecería un ambiente
más propicio para el aprendizaje.
La educación es tarea de todos
los que componen las comunidades escolares: maestros, padres y
estudiantes. Que todos sean partícipes de la organización
escolar, además de ser un ejercicio democrático,
garantiza un mayor compromiso de todas las partes para con el proceso
educativo.
La Federación defiende la
educación gratuita, derecho constitucional que los
puertorriqueños no estamos dispuestos a entregar. Las escuelas
"charter" y cualquier otro intento de inmiscuir al sector
privado en la educación pública son atentados contra el
derecho que la Constitución les garantiza a nuestros niños:
una educación gratuita y de calidad. Como una madre a cuyo
hijo le intentaran arrebatar su comida, los puertorriqueños
lucharemos para que nadie les arrebate el pan de la enseñanza
a nuestros niños y jóvenes. No les quepa la menor duda.
Porque quiero una educación de
excelencia para nuestros niños, les exijo la negociación
del convenio colectivo con la Federación de Maestros y que, de
buena fe, evalúen en su justa perspectiva las propuestas que
los maestros, hace más de dos años, presentaron para la
consideración de ustedes. El país no espera otra cosa.
De lo contrario, estaré apoyando los actos de protesta que los
maestros decidan convocar, incluida la huelga. La Constitución
y el apoyo del pueblo los ampara.
Respetuosamente,
El que suscribe.